El cambio climático ha cambiado escuelas e institutos.....
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Centros educativos no están preparados
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Para el aumento de calor a 27° o más
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Ámbito climático, salud, repercusión social y educativo
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Momento de empezar a adaptar integralmente los centros
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Informe completo – BAJAR PDF AQUÍ-
Las escuelas e institutos se diseñaron para un clima que ya no existe. La mitad de los centros públicos no están preparados por el aumento de calor y no actuar puede comportar menos días lectivos y peores resultados. Hemos infravalorado el impacto del calor en la educación. Mientras hospitales, oficinas o residencias han incorporado sistemas de adaptación climática, escuelas e institutos a menudo han quedado fuera.
Pero la experiencia y la investigación son claras: Cuando las temperaturas superan los 27° disminuyen las capacidades cognitivas y aumentan los problemas para concentrarse, aprender y convivir. Empeoran los resultados y hay un impacto en la salud, puesto que niños y adolescentes son especialmente vulnerables al calor. Precisamente en los espacios de aprendizaje, de desarrollo y protección de los niños, es urgente actuar.

Antes del 2030 podríamos tener una cuarta parte del curso por sobre los 27° al exterior de los centros.
“Calor en la escuela. Como adaptar los centros educativos al nuevo clima del país”
Hoy hemos presentado “Calor en la escuela. Como adaptar los centros educativos al nuevo clima del país”, elaborado por Mar Satorras (Instituto Metrópoli), Isabel Ruiz Mallén (UOC) y Joana Ortiz (IREC), con un grupo de expertos del ámbito climático, de la salud, social y educativo.
Concluye que el problema será cada vez más grave si no actuamos ahora. El cambio climático avanza especialmente rápido a la mediterránea y durante la primavera y el otoño, coincidiendo con el calendario lectivo. Esto afectará especialmente 1.220 centros del total de 2.500, que fueron construits antes del 2000 y que no se han reformado climáticamente.
Un problema educativo, de salud pública y de equidad que, como pasa a menudo, no se reparte por igual: Hay centros más vulnerables, barrios menos verdes, edificios más degradados y comunidades con menos recursos para adaptarse.
Adaptar las escuelas es mejorar el país y no es ninguna quimera. Es una actuación tangible, con efectos directos por los niños, los docentes y toda la comunidad educativa. Quiere decir tener espacios habitables y preparados por el futuro y es perfectamente viable: Implica combinar aislamiento, ventilación, sombras, renaturalización, energías renovables y una climatización eficiente. Representa una inversión de 200 euros por alumno durante una década (menos de un 2% del presupuesto de Educación).

En menos de 10 años se pueden transformar todos los centros públicos desde una perspectiva ecosocial.
Muchas experiencias demuestran que el cambio es posible. Barcelona o Montornès han empezado a adaptar integralmente centros. Girona, Reus, Sabadell, Terrassa o Barcelona han impulsado la renaturalización de patios. Ensayos de futuro que, como ha explicado el Mar Satorras, no pueden depender de un ayuntamiento o una AFA implicados, tienen que convertirse en de país.
Recupera la presentación
Estamos a tiempo de actuar. Este lunes, docentes, direcciones, administraciones, profesionales de la salud, familias, arquitectas, ingenieros, sindicatos, movimientos ecosociales y representantes políticos hemos coincidido en una misma convicción: adaptar las escuelas al clima es una nueva misión de país.












