La vulneración de derechos.....
-
Intersección entre género y salud mental
-
La credibilidad de las personas afectadas
-
El estigma y la discriminación
-
Afectan a mujeres y personas LGTBIQ+
-
La campaña ““Gènere i Salut Mental”
La Federació VEUS, a través de su Observatorio de Salud Mental, da continuidad a la campaña de comunicación “Gènere i Salut Mental” (Género y Salud Mental), con el objetivo de visibilizar y denunciar las múltiples formas de exclusión, discriminación y violencias que sufren especialmente las mujeres y las personas con identidades de género y orientaciones sexuales diversas en el ámbito de la salud mental.
A menudo, la intersección entre género y salud mental compuerta no solo una experiencia de malestar psíquico sino también una doble vulneración: primero por la propia vivencia de dolor y trauma, y después por como esta experiencia es percibida y tratada por las estructuras sociales y de servicio. Las mujeres, las personas LGTBIQ+ y las personas supervivientes de violencias secuenciales sufren discriminaciones que agravian el impacto de su salud mental y retraso en el acceso a curas de calidad.

Algunos datos que no podemos ignorar
Según el informe publicado el pasado noviembre de 2025 por Salut Mental Catalunya y la Federació VEUS, el 58,9% de las personas que sufren discriminación por motivos de salud mental son mujeres. Los actos discriminatorios más frecuentes son las agresiones físicas y/o verbales (39%), seguidas del trato diferenciado (30%). Además, las mujeres representan el 73,2% de los casos registrados con agresiones físicas y/o verbales.
Las vulneraciones de derechos en salud mental se producen de manera mayoritaria en espacios públicos (64,8%) y en centros hospitalarios (38,3%). Los motivos de discriminación interseccionales incluyen, además del género (19,3%), factores como el socioeconómico (7,1%), la discapacidad (6,4%) y la edad (4,1%).
Así mismo, la Organización Mundial de la Salud -OMS, destaca que 1 de cada 4 personas tendrá un problema de salud mental a lo largo de la vida. A la vez, el Informe de Derechos y Salud mental de la SMC y la Federació Veus, que recoge 1.066 derechos vulnerados, recoge que 6 de cada 10 denuncias de discriminación por motivos de salud mental son presentadas por mujeres. Por otro lado, lo Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea en 2023 ponía de manifiesto que las personas LGTBIQ+ reportan más del doble de intentos de suicidio y autolesiones, con tres de cada cuatro personas LGTBIQ+ sintiéndose deprimidas.

Voces que interpelan
Varios testigos recogidos en el marco de la campaña evidencian como la intersección entre género y salud mental impacta de manera directa en la vida cotidiana de muchas mujeres. Nieves, “activista, superviviente de abusos sexuales y víctima de violencia machista” definida así por ella misma, describe un impacto que no es solo emocional sino también corporal: estado de alerta constando, ansiedad, miedo, episodios de bloqueo y desconexión, así como una autoestima profundamente afectada. Señala que esta intersección se manifiesta también en patrones sociales de educación de género que empujan las mujeres a callar, a aguantar y a dudar de sí mismas, hecho que a menudo retrasa la búsqueda de ayuda e incrementa la vergüenza y el aislamiento.

En su relato, explica una experiencia clara de estigma institucional durante el juicio por maltrato: “Me preguntaron si tenía un trastorno y si me estaba medicando. Sentí que se utilizaba mi salud mental para poner en entredicho mi credibilidad, en lugar de centrarse en los hechos”. Su testigo pone de manifiesto como, en contextos de violencia, las reacciones al trauma pueden ser patologizadas y utilizadas para cuestionar las víctimas, generando miedo, vergüenza y procesos de retraumatización.
Otros relatos recogidos en la campaña ponen el foco en cómo determinadas prácticas y miradas dentro del sistema pueden acontecer nuevas formas de vulneración. Otra testigo explica que, "durante un ingreso psiquiátrico, presencié comentarios machistas y una respuesta verbal violenta entre pacientes que reactivaron mis síntomas traumáticos; a pesar de haber presentado una queja formal por escrito, mi reacción fue interpretada desde un prisma patologizador y acabó siendo etiquetada con un trastorno de la personalidad." La Federació Veus también recoge el testigo de una persona que ha ejercido durante años como cuidadora principal de familiares con diagnósticos psiquiátricos y que, después de enfermar ella misma, no ha recibido apoyo ni reconocimiento por el peso de las curas sostenidas, sino juicios y una lectura exclusivamente clínica de su sufrimiento.
Estos casos evidencian como el género y los roles asociados a las curas pueden influir en la manera como se interpretan las experiencias de malestar y en la respuesta que reciben dentro de los servicios de salud mental.
Estos relatos no solo exponen dolores personales, sino que ponen de manifiesto las barreras sistémicas que muchas personas encuentran cuando buscan apoyo.
Objetivos de la campaña
Con la campaña género y salud mental, el Observatorio de derechos de la Federació Veus quiere:
- Situar la discriminación de género como un factor estructural que travesía y condiciona la atención en salud mental.
- Fomentar prácticas asistenciales sensibles especialmente género pero también a otros factores interseccionales, como el origen.
- Reivindicar la necesidad de atender testigos, velar por los derechos y combatir el estigma que acompaña las experiencias de trauma.
- Promover datos rigurosos y narrativa transformadora para cambiar prácticas y políticas públicas.
¿Por qué es urgente abordar esta realidad?
Cuando quién vivo sufrimiento mental es también una mujer o forma parte del colectivo LGTBIQ+, y tiene una historia de violencia, la simple experiencia de ser escuchada o atendida adecuadamente puede ser un acto de justicia. La discriminación dentro del sistema de salud, y en la sociedad en general, no solo agravia el malestar sino que perpetúa una espiral de silencio, vergüenza y exclusión.
Esta campaña está impulsada por el Observatorio de derechos de la Federació Veus con el apoyo del Ajuntament de Barcelona, la Diputació de Barcelona y el Departament de Drets Socials i treball de la Generalitat Catalunya i el Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya.
“La salud mental no es solo una cuestión clínica:
es una cuestión de derechos humanos y de justicia social”













